Página de inicio Página de inicio Basílica de san Antonio


La Basílica de San Antonio
www.caritasantoniana.org
Casa del Pellegrino

La misión en Francia
 


Francia sedienta de paz

Una tierra que quema, un pueblo en la tormenta. Así se encontraba la zona meridional de Francia en los tiempos de San Antonio. La causa de tanta inquietud se debe atribuir a las luchas políticas y sociales entre católicos ortodoxos y a la secta de los albigenses arraigada en esta región desde hacía años. El Papado, aliado con el poder temporal en el que había visto la ventaja económica, combatió la herejía. Pero de nada valieron las persecuciones, la guerra duró 20 años.

Quien de verdad hizo que las personas abrazaran otra vez la vieja fe, fue el testimonio multiforme y la palabra persuasiva de los cistercienses, dominicos, franciscanos, que dieron lo mejor de sí en esta obra de reconciliación con la verdad en la caridad. Entre ellos, eminente, la figura de nuestro Santo.

Donde llevar a cabo la batalla


L. Galdiolo, icono de San Antonio, 1995

No se tienen ni muchas ni ciertas noticias del periodo francés de Antonio. Hay, sin embargo, un término fijo, el año 1226.
Antonio fundó el convento franciscano de Limoges. Los antonianos anticipan al final de 1224 su paso de Italia al sur de Francia.

Proveniente de Boloña, Antonio pasó por Provenza, por Languedoc, por Limoges, por Berry.

Antonio encontró una región atormentada por la herejía albigense, martirizada por la cruzada, que se convirtió pronto en un juego de poder.

Hasta enero de 1217, el papa Honorio III había exhortado a los profesores de teología de París a dirigirse en medio de los albigenses.
 

Antonio fue enviado, probablemente con un grupo de menores, como refuerzo cualificado, y esto por sugerencia de la dirección central de la Orden, sensibilizada por el problema de los frailes residentes ya en aquella zona, como por las presiones de la curia papal.

TEncontramos a Antonio que enseña teología y predica en Montpellier, importante centro universitario y punto fuerte de la ortodoxia católica, donde dominicos y franciscanos recibían adecuada formación pastoral-intelectual con la finalidad de predicar contra los herejes esparcidos en los territorios cercanosi.

Arles: San Francisco aparece mientras Antonio predica

El hecho es cierto, pero la fecha no está clara. El historiador Tomás de Celano, recuerda a Juan de Florencia, elegido por Francisco ministro de los menores de Provenza, que celebró una asamblea capitular, o en la segunda mitad de 1224, o en la primera mitad del año siguiente, durante la cual Antonio hizo un intenso sermón sobre la Pasión de Cristo. Mientras él hablaba, fray Monaldo, vio en la puerta de la sala donde estaban todos reunidos "al beato Francisco suspendido en el aire con las manos abiertas en forma de cruz, en acción de bendecir a sus frailes". San Antonio hizo su sermón sobre el misterio de la Crucifixión de Cristo, especialmente sobre la inscripción Jesús de Nazaret Rey de los Judíos (Jn 19.19).

Es muy probable que el Santo, siempre atento al esquema litúrgico, se haya inspirado, para elegir el argumento de su sermón, en el momento litúrgico. Por lo tanto, es obvio hipotizar que el capítulo de Arles se haya reunido en un día señalado por el misterio de la cruz: el viernes santo, 28 de marzo de 1225, el descubrimiento de la cruz (Inventio crucis), el 2 de mayo del mismo año; pero también se puede pensar (y sería sugestivo y más que gratuito) a la Exaltación de la Cruz del 24 y por lo tanto cuando los estigmas ya habían sido grabados en las carnes de San Francisco.


Antonio en Toulouse y en Limoges

   


Toulouse, está en el actual departamento de la Haute-Garonne. Sus orígenes son muy antiguos. El Apostolado itinerante de Antonio no podía no hacerse eco de un mercado de ideologías como Toulouse. Es más que probable que en esta roca fuerte del neomaniqueismo, el Taumaturgo haya enseñado teología a los frailes. Antonio hacia 1226 se trasladó más al norte, cerca de Limoges.


G. Campagna, San Antonio resucita a un joven, 1577
 
En la iglesia de St. Pierre-du-Queyroix Antonio hizo un sermón, que se hizo importante por una bilocación que nos testimonió fray Juan Rigaldi. A la diócesis de Limoges pertenece la Abadía de Solignac, en Briance. En este monasterio también se alojó el Taumaturgo, haciendo un prodigio en favor del monje que le hizo de enfermero.

Limoges queda en la historia del Santo como uno de los centros más significativos. Le dio el encargo de guardián (=superior) de los franciscanos de la ciudad y de los alrededores. Estamos seguros de que el Santo fue guardián de la ciudad de Limoges y de su territorio, ya que el testimonio escrito dista sólo unos setenta años de los acontecimientos.

Una crónica del monasterio de San Marcial de Limoges nos dice que Antonio pronunció su primer discurso en el cementerio de San Pablo, iniciando por el salmo 29,6. Hizo un segundo sermón en el monasterio de San Martín, hablando del salmo 54,7: ¿Quién me dará alas como a las palomas, para volar y encontrar reposo?

Y siempre en Limoges es donde tuvo lugar otro hecho especial. En la iglesia de St. Pierre-du-Queyroix, hacia la medianoche del jueves santo, después de los oficios de la mañana, tuvo lugar el sermón durante el cual el Santo fue entre sus frailes para cantar la lectio litúrgica que le tocaba a él.



En Bourges, Le Puy y en otras partes

J.G. Holmes, muerte de San Francisco 1474-1477

En el año 1226 Antonio se detuvo también en Brive, y en su tarea de guardián de los hermanos menores, fundó un convento. Aquí el Santo encontró la paz del ascetismo y la meditación, para confortarse de las duras predicaciones retirándose muy a gusto en algunas grutas en las afueras de la ciudad. Aquí se dedicó a la penitencia y a la contemplación.

Después de su muerte, su recuerdo quedó siempre vivo entre los habitantes de Brive. Las grutas en las que estuvo se convirtieron en lugares de peregrinación.

DDespués de muchos sucesos, en 1874 el santuario fue recuperado por los franciscanos y en 1895 fue consagrado de nuevo. Brive es desde entonces el centro nacional de la devoción antoniana en el territorio francés.


La magnífica catedral de Bourges, una verdadera joya del arte gótico, despidió al misionero Antonio. Pero fue también a Le Puy-en-Velay, en el actual departamento de la Haute-Loire, a los pies del monte Anisan. No se sabe con seguridad si en este lugar realizó el encargo de guardián de la hermandad.

No podemos determinar la fecha del regreso de San Antonio a Italia: por qué motivo hizo el viaje a la fuerza, quién lo llamó, dónde residió o, si no tenía residencia alguna, por qué siguió haciendo de misionero en peregrinación. Los hagiógrafos antonianos fijan su regreso durante el capítulo general que tuvo lugar en Asís en Pentecostés del año 1227, el 30 de mayo.

San Francisco había muerto la noche del 3 de octubre de 1226: la asamblea tenía por lo tanto que dar a la Orden un nuevo ministro general.

Como guardián de Limoges, Antonio tenía, por dictado explícito de la Regla, que tomar parte en el capítulo, en el que se tenía que elegir al sucesor de San Francisco. Pero no tenemos pruebas de que asumiera este encargo. No sabremos nunca si fue Fray Elías, el que quizá había promovido su misión en Francia, quien lo llamó a Italia para asignarle tareas todavía más complejas y difíciles. No sabremos tampoco si fue fray Juan Parenti. Sabemos sólo que, dirigiéndose hacia Italia, atravesó a pie Provenza (así lo dice la Rigaldina 6,34).



 Vuelve al inicio de la página           Señala esta página



© 2010 PPFMC Messaggero di S.Antonio Editrice
Via Orto Botanico 11 - 35123 Padova (Italy) - P.Iva 00226500288
email:info@santantonio.org