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El símbolos antonianos |
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La
iconografía de San Antonio comprende un conjunto
de símbolos:
la juventud, el sayo, el libro, el Niño Jesús,
el lirio, la llama, el corazón , el pan. Éstos
expresan tanto una característica de su personalidad
(función de memoria), como los dones y las cualidades
que le ha atribuido la devoción popular (función
simbólica).
La
imagen más difundida representa a Antonio como
un joven religioso, con el Niño Jesús
entre los brazos y un lirio en la mano..
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La juventud se conecta con el personaje ideal,
puro, bueno, que acoge a todo el mundo. |
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El
sayo franciscano (marrón o negro) recuerda
su pertenencia a la orden franciscana, pero con características
especiales. Algunos piensan -erróneamente- que
fundó una orden suya y lo conectan con dificultad
con San Francisco. |
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El
Niño Jesús recuerda la visión
que Antonio tuvo en Camposampiero.
Expresa, además, su apego a la humanidad de Cristo
y su intimidad con Dios.
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El
lirio representa su pureza y la lucha contra el demonio,
desde la infancia. |
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La
llama indica su amor por Dios y por el prójimo.
Numerosos ex-votos tiene forma de corazón e, incluso
en épocas recientes, el relicario para el aparato
vocal (faringe) encontrado intacto entre las reliquias
de Antonio fue hecho en forma de llama.
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El
pan recuerda su caridad hacia los pobres. La imagen
se conecta con la obra "Pan de los pobres de San
Antonio", siempre viva y actual.
Como también se conecta a la Caritas
antoniana, que lleva la solidaridad de San Antonio
por todo el mundo. |

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Y
finalmente, la imagen más antigua y más
cercana a la realidad, está representada en el
libro, símbolo de su ciencia, de su doctrina,
de su predicación y de su enseñanza siempre
inspirada al Libro por excelencia: la Biblia.
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