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1995, con ocasión del VIII centenario de su nacimiento,
el prof. Antonio Papisca definía a San Antonio como
uno de los más grandes "human rights defender",
defensor de los derechos humanos.
Expresaba
así la necesidad y la actualidad para nuestros tiempos
de las enseñanzas y el testimonio del gran evangelizador
de la nueva Europa a principios del siglo XIII, por él
reconducida al Evangelio de Cristo, a vivir según su
ley, o mejor según el proyecto divino, que había
sido admirablemente pensado y actuado para la salvación
y la felicidad de la familia humana, en armonía con
todo lo creado.
Un
rápido examen a los Sermones antonianos saca a la luz
la tensión escondida que hay en ellos entre la ley
de los hombres y la ley de Dios. San Antonio se esfuerza
en elevar los primeros paradigmas de la segunda.
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